Seguro veterinario: diferencias perros vs. gatos
Un seguro veterinario es una herramienta pensada para ayudarte a cubrir los gastos de salud de tu mascota cuando más lo necesita. Igual que ocurre con las personas, una temida visita inesperada al veterinario puede suponer un desembolso importante.
Es fundamental no confundir el seguro veterinario con el seguro de responsabilidad civil. Mientras que este último cubre los posibles daños que tu perro o gato pueda causar a terceros, el seguro veterinario está enfocado directamente en su bienestar y atención médica.
En los últimos años, cada vez más propietarios deciden contratar este tipo de seguros. Seguramente estés valorando si realmente merece la pena y es normal, porque cuidar bien de nuestros animales implica anticiparse y tomar decisiones responsables.
¿Cubre lo mismo un seguro veterinario para perros que para gatos?
Los seguros veterinarios para perros y gatos comparten muchas coberturas básicas. En ambos casos suelen incluir atención veterinaria por accidentes, enfermedades y, en algunos casos, medicina preventiva.
Sin embargo, existen diferencias importantes que dependen de la raza, su comportamiento, sus hábitos de vida y los riesgos a los que están más expuestos. No es lo mismo un perro que sale a diario a la calle que un gato que vive exclusivamente en casa y su mayor problema podría ser el sobrepeso, y las aseguradoras tienen esto muy en cuenta a la hora de diseñar sus pólizas.
Principales diferencias entre el seguro veterinario para perros y para gatos
Obligación legal y responsabilidad civil
En el caso de los perros, la responsabilidad civil tiene un peso mucho mayor. En muchas comunidades autónomas es obligatoria, especialmente para determinadas razas o razas PPP, mientras que en los gatos no suele exigirse legalmente, esto hace que los seguros para perros incluyan con más frecuencia esta cobertura o que se contraten de forma conjunta.
Riesgos más frecuentes en perros vs. gatos
Los perros suelen estar más expuestos a accidentes, atropellos, peleas, ingestión de objetos o lesiones durante paseos y juegos, mientras que los gatos, aunque también pueden sufrir accidentes, presentan con más frecuencia problemas relacionados con el sistema urinario, enfermedades renales o infecciones víricas y estas diferencias influyen directamente en las coberturas y en el coste del seguro.
Coste del seguro veterinario según la mascota
Por norma general, el seguro veterinario para perros suele ser más caro que el de gatos y esto se debe a varios factores, mayor tamaño, más probabilidad de accidentes y tratamientos que resultan más costosos.
Límites de edad y requisitos de contratación
Tanto en perros como en gatos existen límites de edad para contratar un seguro veterinario. Lo habitual es que se pueda asegurar a la mascota desde cachorro y hasta una edad adulta, siempre que esté sana y correctamente identificada con su microchip y las vacunas al día.
¿Qué suele cubrir un seguro veterinario?
Aunque las coberturas pueden variar según la compañía, lo habitual es que incluyan:
- Accidentes y enfermedades: consultas veterinarias, tratamientos y seguimiento médico derivados de accidentes o enfermedades diagnosticadas durante la vigencia del seguro.
- Pruebas diagnósticas y hospitalización: análisis, radiografías, ecografías, hospitalización y cuidados postoperatorios, siempre dentro de los límites establecidos en la póliza.
- Medicina preventiva: algunos seguros incluyen o permiten añadir coberturas de prevención como vacunas, revisiones periódicas o desparasitación, algo clave para mantener a tu mascota sana a largo plazo.
- Cirugías y tratamientos especiales: intervenciones quirúrgicas necesarias por enfermedad o accidente, así como tratamientos específicos, dependiendo del tipo de seguro contratado.
¿Qué no cubre un seguro veterinario?
Es fundamental leer bien las condiciones, ya que existen exclusiones habituales como, enfermedades preexistentes diagnosticadas antes de contratar el seguro, periodos de carencia, es decir, un tiempo inicial durante el cual no se pueden utilizar ciertas coberturas, tratamientos estéticos o no necesarios desde el punto de vista veterinario y determinadas patologías congénitas o hereditarias, según la aseguradora.
¿Cuánto cuesta un seguro veterinario para perros y gatos?
El precio de un seguro veterinario depende de varios factores:
- Especie (perro o gato).
- Edad de la mascota
- Raza y tamaño.
- Tipo de cobertura contratada.
- Franquicias y límites anuales.
Como hemos comentado, los seguros para perros suelen tener un coste más elevado, aunque también suelen ofrecer coberturas más amplias.
¿Merece la pena contratar un seguro veterinario?
Depende, pero en muchos casos sí, una simple intervención quirúrgica puede superar fácilmente varios cientos de euros y si a eso le sumamos pruebas diagnósticas, hospitalización y medicación, el gasto puede dispararse.
Con un seguro veterinario, estos costes se reducen considerablemente o se reparten a lo largo del año, permitiéndote centrarte en lo importante, la recuperación y el bienestar de tu mascota.
Consejos para elegir el mejor seguro veterinario para tu mascota
En qué fijarte antes de contratar
Revisa bien las coberturas, los límites anuales, las exclusiones y los periodos de carencia.
Libre elección de veterinario y franquicias
Valora si el seguro te permite acudir a tu veterinario habitual y si existe franquicia por acto veterinario.
Cuando conviene contratarlo
La edad ideal para contratar un seguro veterinario es cuando la mascota es joven y está sana, así evitarás exclusiones por enfermedades previas y accederás a mejores condiciones.
Como ya sabes, en Piensos Popas queremos lo mejor para tu mascota. Por eso, si navegas por nuestra página web encontrarás piensos 100% naturales y de calidad.
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En Piensos Popas queremos cuidar de la alimentación, la salud y el bienestar de vuestros animales porque es una responsabilidad diaria. Igual que elegimos un buen pienso adaptado a sus necesidades, contar con un seguro veterinario puede ser una gran ayuda para ofrecerles la mejor atención en cualquier momento.










